EL PROINDIVISO
El término municipal de Poyales del Hoyo es irrisorio; "de goteras adentro" como dice Cela. Este témino tan chiquito está rodeado por una zona llamada Proindiviso de Arenas y Candeleda, sobre la que se extiende lo que podríamos llamar jurisdicción agrícola de Poyales.
En cualquier punto de España o de Hispanoamérica, proindiviso quiere decir simplemente: cosa por dividir. Terreno que aún no ha sido repartido.
El conflicto histórico del Proindiviso se remonta a finales del siglo XV, en las tierras que hay entre Arenas de San Pedro y Candeleda durante el reinado de los Reyes Católicos. Ante la presión del arenense Duque de Infantado y los candeledanos condes de Zúñiga, el rey no se atreve a dividir esta proindivisa.
Por otra parte, adjunto a esas tierras proindivisas hay un lugar dentro de la Villa de Arenas, "El Hoyo de Arriba" y, por lo tanto, los aldeanos que allí viven son los que habitan junto a sus pastos.
Ante el conflicto entre candeledanos, arenenses y hoyancos, los Reyes Católicos mandan venir al Prior de Guadalupe para que intente poner órden. Se reparten de manera tripartita esta zona durante los siglos XVI y XVII. En 1568, el "Hoyo de Arriba", cuya población se había trasladado a "Aldeanueva de los Poyales" pide ser Villa con respecto a Arenas. Fue la primera aldea que se independizó de este Ducado y, por ello, pide una jurisdicción.
Los duques del Infantado se resisten a dar jurisdicción a la aldea que se independiza y únicamente se la da para administrar Justicia, porque en un principio ante la negativa del Infantado a ceder villazgos, la gente de Aldeanueva de Poyales se refugia en la idea de que es el núcleo más lejano de Arenas en su capitalidad y como los inviernos son muy duros, para administrar Justicia, no tener que cruzar las gargantas de Arbillas y Pelayo, se lo conceden.
Ante la concesión de villazgo a varias localidades limítrofes (Guisando, El Arenal, El Hornillo), Poyales establece juicio contra Arenas, diciendo que "siendo su hija mayor se ha visto desheredada de su madre y quiere su jurisdicción". Reivindica el Proindiviso, este terreno de 8.400 hectáreas situado en la zona limítrofe con Candeleda; ahora, el conflicto surge con esta localidad que quiere saber que va a ofrecer Arenas. Por su parte, los vecinos arenenses son conscientes de que con la donación del término municipal van a quedar sin salida a la Sierra de Gredos.
En el siglo XVII, se produce un juicio en Valladolid con el apoyo de Candeleda y cuando, finalmente ésta argumenta en su escrito que "una madre no puede perder a sus hijos" el juicio les da la razón y deja a Poyales en silencio.
En el siglo XIX, se abre un nuevo proceso para solicitar una jurisdicción equilibrada al número de habitantes, dado que los hoyancos pagan impuestos por esas tierras y que, en un principio mancomunadas, se han ido vendiendo poco a poco pero sus contribuciones las recibe Arenas y Candeleda, que no son propietarios pero si administradores del Proindiviso.
Actualmente, el problema persiste. Es de creer que la cordura y rectitud de Arenas y Candeleda han de poner remate a esta situación equívoca y anómala del término jurisdiccional de esta villa, reconociéndola de "derecho lo que de hecho" viene ya poseyendo desde hace un siglo.
"8.000 hectáreas son las que me traen hasta aquí 8.000 hectáreas son que aún están por repartir". |