Leopardo



Leopardo

La belleza de su piel, la armonía de sus formas, la elegancia de sus movimientos y la limpia mirada de sus ojos hacen del leopardo uno de los animales más bellos del paneta.

Capaz de perforar las tinieblas con sus dilatables pupilas, el leopardo ve muy bien durante el día. Sus ojos le permiten juzgar perfectamente la distancia y el relieve.

Es un gran trepador, la larga cola equilibra perfectamente al leopardo en los grandes saltos que puede dar durante la caza o la persecución de una presa.

El pelambre de las partes inferiores de los miembros y de las partes internas de su cuerpo silencia de tal manera sus movimientos que, prácticamente, puede sorprender a una pieza que no le ha olfateado sin que ésta se de cuenta de su presencia hasta haber recibido el mordisco fatal en la garganta.

Los tremendos maxilares, armados de colmillos proporcionalmente enormes y los músculos, permiten al leopardo hacer presa con tal fuerza que puede dar muerte en pocos minutos a animales que triplican su peso.

El leopardo habita toda clase de medios, desde el nivel del mar a las cimas de las montañas, desde la selva lluviosa tropical a las áridas estepas que bordean el desierto, en las regiones pantanosas y las dilatadas sabanas.

Algunos se han adaptado a vivir en la vecindad del ser humano, se han hecho nocturnos y se alimentan de perros, gatos, cabras, ovejas, ratones, carroña o cualquier cosa que se pueden encontrar.

Los leopardos son animales de costumbres solitarias y los pequeños grupos que se encuentran a veces están formados por una hembra y varias crias más o menos crecidas. Solo durante la época de la reproducción y la primera parte de la crianza, los adultos se asocian por parejas. La unión puede tene lugar en cualquier momento del año y normalmente va precedida de peleas entre los leopardos machos por la conquista de la hembra.

El periodo de gestación es de 93 a 103 días y el parto tiene lugar en una oquedad o cueva de una ladera montañosa, si no hay mejor covijo. Nacen unos seis cachorros ciegos y rabicortos aunque varios suelen morir en los primeros días de vida y sólo sobreviven de uno a tres.

Las crías maman durante tres meses. Ya desde antes del destete, a partir del segudo mes, intentan dar caza a pequeños animales como ranas y saltamontes.

Dragón de Komodo Lirón

Última revisión en Febrero del 99