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UN
MUNDO SIN HUMO
Érase
una vez un mundo sin humo donde la gente no se moría
tanto de cáncer de pulmón, de garganta…Y sobre todo
era más feliz. Un día el temido tabaco
apareció y todo el mundo se enganchó a él. La
gente empezó a fumar, a fumar… ¡Y no lo podía dejar!
Lo peor era que los padres fumaban delante de los
niños porque no sabían lo perjudicial que era. El
mundo se dio cuenta de que era malo porque les
enganchaba y hacia que tuvieran enfermedades. Más
tarde, empezaron a subir el precio del tabaco y a
hacer tratamientos para dejar de fumar. Todo el
mundo se apuntaba a los cursos…
¡Al final lo
consiguieron! ¡Nadie más volvió a fumar!
Alicia Maya Langreo
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CIGARRIN Y CIGARRILLA EN… UN MUNDO SIN HUMO
Érase
una vez un mundo sin humo, hacia donde se dirigían
Cigarrín y Cigarrilla. Llegan a Villa-Luz para
convencer a los niños que sean sus amigos. Pero los
niños de Villa-Luz, son muy listos y tienen muy
buena educación. Saben que los amigos como los
cigarrillos son muy malos para ellos. Así que en
cuanto llegaron, todos los niños los echaron del
pueblo y les dijeron que no volvieran nunca más, que
eran enemigos del tabaco. Cigarrín y Cigarrilla
abandonaron Villa-Luz sin ganas de ir a convencer a
niños, porque los niños de hoy en día tenemos muy
claro que fumar hace mucho daño a la salud.
FIN
NATALIA
LORENTE SILLA
5º
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ÉRASE
UNA VEZ UN MUNDO SIN HUMO
Érase
una vez un mundo sin humo: Un día me di cuenta que
mi tío Paco nos estaba afectando a todos pero al que
más estaba afectando era en de su conducta de fumar
tanto. Él no se daba cuenta de lo que estaba
ocurriendo en su estómago. Un día le dije a mi tío,
tío por qué no dejas de fumar; hazlo por mí aunque
sea y él me dijo: vale pero lo voy a intentar por
que tú me lo pides y yo le dije, vale tío. Él lo
intentó pero muy pronto se enganchaba otra vez al
tabaco. Un día nos fuimos de vacaciones a las Palmas
de Gran Canaria y mi tío vio a una persona que había
muerto de fumar y mi tío le preguntó a un familiar
que cuanto tiempo llevaba fumando y él le respondió
desde lo 18 años y mi tío se quedó sorprendido, y
cuando íbamos por el coche yo le dije tío ¿ves como
muchas personas mueren de fumar?, y él me contestó,
pues sí. Entonces como él no pudo dejarlo con la
primera vez, cuando llegamos a Minglanilla le dije,
tío yo te acompaño al centro de salud y él me dijo
que para qué íbamos al centro de salud y yo le
contesté que para que dejara de fumar. Yo lo veía
muy convencido, se lo preguntamos a la enfermera de
las enfermedades que podía tener el tabaco y otro
papel como poder dejar de fumar. Te voy a contar
algunas enfermedades que pueden causar el tabaco
por ejemplo:
-
Enfermedades
respiratorios agudas y síntomas respiratorios y
crónicos.
-
Asma y
agravamientos de los síntomas asmáticos en niños y
adultos.
-
Enfermedades
agudas y crónicas del oído medio.
-
Enfermedad
isquémica coronaria (angina de pecho , infarto de
miocardio, etc.)
-
Cáncer de pulmón,
de senos nasales y de mama.
-
Síndrome de la
muerte súbita del lactante .
Ahora
también te voy a contar alguna forma de fumar por
ejemplo:
-
Elabora una lista
con todas los motivos que tienes por dejar de fumar
y llévala siempre contigo.
-
Busca actividades
apetecibles y que no relaciones con fumar por
ejemplo :
-
Busca el apoyo de
familiares y amigos para dejar de fumar.
-
Deshazte del
tabaco y de los objetos relacionados con fumar, como
ceniceros mecheros o cerillas.
Entonces mi tío al leer todo esto pensó en dejar de
fumar.
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MALDITO
TABACO
Érase
una vez un mundo sin humo cuya historia que os voy a
relatar ocurrió hace unos años en un pequeño pueblo
de una provincia limítrofe.
En este pueblo vivía
Pepín, un niño despierto, alegre, simpático,
vivaracho, en definitiva un pequeño de apenas 4 años
y con toda la vida por delante. Su familia estaba
formada por su madre, dos hermanos mayores y Pekín,
todos echaban en falta la presencia de su padre que
murió hacia unos años, por culpa del maldito tabaco
(al menos así lo oían decir a su madre). De pequeño
a Pekín le gustaba pasar largas horas jugando en las
calles con sus amigos golpeando un balón o
inventando cualquier otro juego, no tenían ningún
problema, si no todo lo contrario, buen rollo entre
ellos y unas ganas tremendas de divertirse.
Pasaron los años y
Pekín y sus amigos fueron creciendo, ya estaban
próximos a los diez y empezó en ellos a despertarse
la curiosidad infantil, un día y con el máximo de
los secretos realizaron una colecta entre ellos y
compraron la primera cajetilla de tabaco, querían
probar esa cosa que tanto parecía gustar a muchos
mayores. La verdad es que les supo a rayos, vaya
cosa mala, les gustó tan poco que cuando llevaban
consumido un cuarto de cigarrillo ya lo habían
tirado. Todos lo probaron, bueno todos menos Pepín,
este cuando le pasaron el paquete de tabaco para que
sacara un pitillo y leyó en el exterior la frase “El
tabaco mata” no pudo evitar recordar lo que le decía
a él y a sus hermanos cuando hablaban de su padre
“Fue por el maldito tabaco”. Ese día Pepín tuvo que
soportar burlas, vejaciones y frases malsonantes por
parte de sus amigos, esta situación se repitió cada
vez que se reunían en algún lugar alejado del pueblo
para fumar un cigarro. Pepín nunca acepto esa
invitación, a pesar de las amenazas que recibía, y
es que le podía más el recuerdo de las causas de la
muerte de su padre.
Pasaron más años y
Pepín se fue distanciando de aquellos amigos.
Mientras que ellos ya presumían de fumar y
participar en botellones, él seguía disfrutando de
lo que más le gustaba: jugar al fútbol.
Paso el tiempo y
según me han contado, Pepín creció como persona y
también como jugador, creció tanto que llegó a jugar
en un club de primera división. A partir de entonces
conoció la fama y la riqueza, pero nunca olvidó lo
que siendo niño le decía su madre “Vuestro padre
murió por el maldito tabaco”
FIN
MARÍA Y RAÚL
4º
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