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Este es un cuento senegalés que hemos copiado del libro
"Irene en Senegal"
En un lugar de la sabana un cocodrilo somnoliento estaba
calentándose al sol, cuando por allí un avestruz muy bella,
elegante y enseñando sus maravillosas plumas, pero algo
soberbia e insolente. Al ver al cocodrilo, le gritó:
-¡Oh, mira ¡ La criatura más fea del reino animal, un gran
lagarto, está tomando el sol al lado del río.
El cocodrilo algo enfadado por ser despertado inútilmente,
respondió.
-Pájaro ignorante, no es que sea la criatura más fea del
reino animal, sino que soy pariente próximo de los grandes
dinosaurios, y uno de los que más tiempo levan con los pies
en tierra.
El avestruz mirando como los rayos del sol se posaban en su
plumaje, se dirigió al cocodrilo con arrogancia:
-Los que más tiempo llevan con los pies en la Tierra ¡sí,
sí! ¡Y con la barriga también!
(Y se puso a reír a carcajada limpia)
- ¡Ja, ja, ja, ja! Porque eres vago, perezoso y no sabes
hacer otra cosa más que tomar el sol y dormir todo el día.
El cocodrilo, ya enojado por las repetidas ofensas, le
reprendió:
-¡Eres injusta e ignorante! Si tomo el sol todo el día es
porque soy un animal de sangre fría y necesito los rayos del
sol para moverme con agilidad… Gracias a que gasto tan poca
energía, no necesito como tú estar picoteando todo el día
como una ridícula ave.
El avestruz irritada porque el cocodrilo la había llamado
“ridícula”, le dijo:
-Si pero yo soy el ave más rápida de toda la sabana. No como
tú que eres torpe.
El cocodrilo prosiguió:
-Mira si eres ridícula y poco inteligente que cuando quieres
esconderte metes la cabeza entre las alas, así no ves a los
enemigos y piensas que estas a salvo, aunque ellos te vean a
ti. ¡Jua jua jua!
La altiva ave replicó:
-¡Pues no sé quien es mas ignorante!
Porque si escondo la cabeza no es para dejar de ver al
enemigo sino para que me confundan con un arbusto.
Y así seguirían discutiendo, si no fuera porque de pronto
se oyó que venía gente y se quedaron en silencio escuchando.
El cocodrilo dijo:- Creo que se acerca un grupo de
cazadores… Corre, corre, escóndete, que yo los entretengo.
Un poco mas tarde se oyeron muchos disparos… ¡los cazadores
estaban disparando al cocodrilo! Pero este con gran astucia
supo esconderse entre la maleza y bajo el agua, y ningún
tiro pudo alcanzarle. Aburridos, los cazadores se marcharon
en busca de otra pieza más fácil.
El avestruz regresó, pero esta vez con mucha menos
arrogancia, llamando al cocodrilo:
-Sal, sal… sal de tu escondite que ya no hay ningún peligro.
Gracias, muchas gracias por ayudarme, cocodrilo ¡Me as
salvado la vida! Nunca más me meteré contigo cuando pase por
aquí.
Y riéndose y dando grandes carcajadas los dos dijeron:
- Uf, uf…¡¡ de buena nos hemos librado!!
FIN
Y ahora pensar, ¿Qué hubiera pasado si el cocodrilo y e
avestruz no hubieran separado sus diferencias?
Pues seguramente que sus pieles o otras partes utilizables
serían bolsos, gorros…
Olga de 5º |