PREGUNTAS Y RESPUESTAS

(Leer te da más. Guía para padres)

Consejos sobre las dudas más frecuentes de las madres y los padres.

La lectura y su aprendizaje
Los inicios de la lectura
Las dificultades en la lectura
Los libros y las edades
La selección de lecturas
El hábito de la lectura

 

La lectura y su aprendizaje

¿Qué aprenden los niños y las niñas cuando aprenden a leer?

Aprender a leer significa aprender a interpretar un texto escrito. Y ello exige el dominio de habilidades muy diversas como:

  • Ser conscientes de por qué y para qué leen (para aprender, para divertirse, para localizar una información...)
  • Saber que contenido buscan y en qué textos es posible encontrarlo
  • Detectar cómo está organizado cada texto y qué conocimientos o experiencias previas pueden ayudarles a interpretarlo.
  • Descifrar perfectamente los escritos, saber qué sonido le corresponde a cada letra y a todas sus combinaciones y realizar este proceso de forma automática.
  • Disponer de un vocabulario abundante y adecuado para abordar el tema tratado.
  • Estar en condiciones de interpretar frases y estructuras sintácticas más o menos complejas.
  • Saber controlar si, al leer, están comprendiendo o si han encontrado un problema que les impide entender el texto (un despiste, una palabra desconocida, una frase complicada, falta de conocimientos sobre el tema...) y elegir la forma adecuada de resolver el problema: releer, leer con más detenimiento, consultar el diccionario o una enciclopedia ... o seguir avanzando en la lectura porque el problema no impide la comprensión del texto. A veces acudir demasiadas veces al diccionario hace poco fluida la lectura.

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¿Cuánto dura el aprendizaje de la lectura?

Dura toda la vida, ya que siempre estamos enriqueciendo nuestra experiencia como lector. Es cierto que las técnicas de descifrado se aprenden pronto, pues desde pequeños los niños conocen la relación entre letras y sonidos y sus combinaciones y saben interpretar estos sonidos encadenados como palabras con significado en el conjunto del texto. Pero con ello no han terminado el aprendizaje de lectura, de la comprensión y de la comprensión de los textos.

La comprensión de los textos va en relación con nuestra experiencia y conocimiento del mundo y de nuestro conocimiento de la lengua. A leer se está aprendiendo siempre. Durante toda su escolaridad los niños y jóvenes deben seguir perfeccionando sus habilidades.

 

¿Cómo ayudar antes de la lectura?

Antes de leer podemos ayudarles a descubrir:

  • Haciéndoles recapacitar sobre lo que van a leer y para qué están leyendo: entretenerse, buscar información, localizar un dato, aprender a hacer algo (por ej. preparar una receta)...
  • Ayudándoles a recordar lo que ya saben sobre el tema o sobre asuntos relacionados.
  • Fijar su atención sobre las marcas del texto y su estructura: títulos y subtítulos; capítulos y apartados; subrayados, negritas...y a examinar el índice.
  • Con los más pequeños identificando palabras familiares para situar el tema: nombres de personajes, de lugares, nombres de objetos, pies de foto o ilustraciones...

 

¿Cómo ayudar durante la lectura?

  • Cuando son pequeños, colaborando en el descifrado de algunas palabras complicadas y enseñándoles a seguir las líneas impresas correctamente.
  • Llamando su atención sobre imágenes y esquemas que acompañan el texto, señalando la relación entre ambos.
  • Estimulándoles a que hablen y cuenten lo que están leyendo.
  • Preguntándoles si están encontrando problemas y ayudándoles a concretar qué es exactamente lo que no entienden y dónde puede residir el problema.
  • Dándoles soluciones cuando no comprenden algo: la relectura, la lectura del contexto, la consulta del diccionario o de otro libro para ampliar conocimientos...

 

 

 

¿Cómo ayudar después de la lectura?

  • Conversando sobre la lectura, averiguando qué pasajes han sido más complicados y por qué.
  • Contrastando, cuando lo haya, el índice del libro con lo que han aprendido, haciendo notar la ventaja de revisar títulos y epígrafes.
  • Indicándoles que pueden anotar sus dudas y deben saber plantearlas en clase (especialmente en la realización de trabajos escolares).
  • Recordando el vocabulario nuevo y comprobando que han aprendido su significado.
  • Orientándoles cuando tratan de hacer un resumen e invitándoles a sacar conclusiones, a ordenar una historia a hacer un esquema.

Los inicios de la lectura

¿Cuándo se empieza a leer?

No se puede indicar un momento exacto para el comienzo de la lectura. Todo empieza cuando los niños intentan entender textos de uso habitual: carteles, etiquetas, ana anagramas... A leer se empieza cuando se empieza a buscar el significado en un texto.

Los niños comienzan a acercarse a lectura, sobre todo, cuando ven leer a los más próximos. Si nos ven leer habitualmente a los mayores, si les estimulamos para que presten atención a los escritos, pronto comenzarán las preguntas: "¿qué pone ahí?", "¿qué letra es esa"?. En este momento podemos decir que el aprendizaje de la lectura ha comenzado.

 

¿Qué podemos hacer antes de que comiencen a leer?

Dicen los expertos que los niños que están en ambientes en los que la lectura forma parte de la actividad habitual de la familia aprenden antes y mejor a leer. Y ¿Cómo creamos ese ambiente?. Sencillamente leyendo delante de ellos, leyendo con ellos, y para ellos, con cualquier motivo y en cualquier situación: jugando a buscar el significado de carteles y etiquetas; consultando la guía telefónica, una agenda, la programación de TV, leyendo revistas, periódicos, cuentos, historie tas...y comentando para qué leemos cómo lo hacemos, respondiendo a sus preguntas sobre las letras y su descifrado. Más tarde aprenderán todas las letras, sus combinaciones y el resto de la habilidades que le permitirán entender una amplia variedad de textos.

 

¿Los libros de imágenes ayudan a leer?

No sólo leemos cuando hay algo escrito. Al leer imágenes los niños ponen en funcionamiento habilidades que son útiles: deben identificarla aislándola del resto ("¿cuál es el perro?"); tienen que reconocerla como signo de lo representado ("Esto es un perro"); deben reconocer las funciones del objeto representado, pudiendo incluso fantasear sobre ellas ("¡Uy, que muerde!"). En cierto modo estos mismos procesos intervienen en la lectura de textos, por eso existen libros preparados para favorecer su desarrollo. Son los imaginarios, abecedarios, libros con argumento mínimo y ÁLBUMES .

Son libros que básicamente contienen imágenes, con muy poco texto y que resultan muy útiles para aprender a leer imágenes y textos.

Las dificultades en la lectura

¿Dónde puede haber dificultades?

La lectura es un proceso muy complejo. En ocasiones, tanto en los inicios como durante la escolaridad, los niños y jóvenes pueden encontrar dificultades en destrezas que no se han desarrollado adecuadamente. He aquí algunos ejemplos:

  • No saben exactamente para qué están leyendo, qué contenido van a encontrar en el texto o qué información van a buscar.
  • No tienen suficiente experiencia con los diferentes tipos de textos como para encontrar, con la suficiente rapidez y seguridad, el contenido o la información deseados. No saben localizar en qué parte del texto está lo esencial.
  • No saben lo suficiente del tema tratado. A veces son capaces de descifrar el texto, pero no de comprenderlo.
  • No tienen automatizado el proceso de descifrado, por lo que deben realizar un gran esfuerzo en la traducción de las letras a sonidos, lo cual les impide concentrarse en la comprensión. No buscan significados, sino letras.
  • Tienen dificultades para comprender un número significativo de palabras y para interpretar frases complejas.
  • No son capaces de seguir el hilo argumental.
  • A veces, aun siendo conscientes de que se han perdido, desconocen la causa: una palabra desconocida, una frase complicada, un despiste...
  • Ante problemas de comprensión, no saben por dónde seguir o qué hacer. No conocen los mecanismos para solucionar el problema: releer, leer el contexto, consultar el diccionario, preguntar a un compañero...
  • No son capaces de ver el texto como una unidad. Se quedan con las ideas sueltas y les resulta difícil hacer un resumen.

 

¿Qué podemos hacer ante las dificultades iniciales de lectura?

Lo más importante es actuar coordinadamente con el Colegio, averiguando cuál el problema y viendo distintas formas de colaboración. De todas formas, os indicamos algunos consejos útiles especialmente para el momento inicial del aprendizaje.

No quemar etapas. No tengamos prisa si los niños no aprende lo que para nosotros resulta obvio. Es posible que los más pequeños conozcan el nombre de las letras, incluso su sonido, pero no sean capaces de encontrar su significado Puede que utilicen las letras para escribir palabras y textos mínimos y, sin embargo, tengan dificultades en la lectura, incluso en la de textos que ellos mismos hayan escrito. Esto es frecuente, y, a ciertas edades forma parte del proceso normal de aprendizaje.

No es necesario esperar a que os niños conozcan las letras, el código alfabético, para leer con ellos. Son los ellos los que darán la medida, estimulados y ayudados por nosotros. Démosles la oportunidad de estar en contacto con los libros y la lectura.

Actuar en paralelo, practicando la lectura juntos: por una parte, leyendo para ellos y mostrándoles cómo lo hacemos y, por otra, proponiéndoles la interpretación de textos habituales, pidiéndoles que nos cuenten qué hacen para escribir y leer, estimulándoles a que nos pregunten todas sus dudas.

 

 

¿Qué errores pueden cometer los padres?

Solemos preocuparnos cuando nuestros hijos no leen como nosotros esperamos. Y, en ocasiones, nos preocupamos sin motivo. ¿Cómo saber si realmente falla algo?. CONSULTANDO A LOS MAESTROS/AS de nuestros hijos. Ellos no orientarán y nos indicarán qué hacer si nuestros hijos necesitan una ayuda adicional.

Sólo hablando y contrastando nuestras observaciones con los maestros sabremos si existe retraso o aquello que nos preocupa forma parte de la evolución normal en el aprendizaje.

Nuestra intervención sin consultar antes con el maestro puede llevarnos a errores como:

  • Crear ciertas contradicciones entre el método de la escuela y el que empleamos en casa. Sin tener conciencia de ello, podemos presentar el sistema de escritura de manera muy diferente a la que esperan o están acostumbrados los niños.
  • Emplear textos inadecuados por su extensión, por su interés o por su tema (tanto por exceso como por defecto).
  • Introducir un ritmo de aprendizaje excesivo, quemando etapas y provocando un aprendizaje poco seguro o poco válido para resolver sus problemas. Podemos incluso crear un cansancio innecesario.

Para salir de dudas, lo más fácil es PREGUNTAR EN LA ESCUELA.

Los libros y las edades

¿Qué libros gustan antes de los cinco años?

A estas edades las ilustraciones, los colores, los materiales, las texturas, los calados o troquelados son elementos que atraen poderosamente la atención y promueven el juego. En los libros para los más pequeños predominan la ilustración y los elementos gráficos. Mediante los dibujos, los niños reconocen objetos, personas, animales...Algunos libros incluyen textos mínimos: palabras, frases sencillas, pequeños diálogos, repeticiones, palabras y frases sonoras. El sonido de las palabras puede ser un aliciente para la lectura de un libro: descubrir sonidos extraños, divertidos, cacofónicos... A estas edades gusta la repetición de sonidos, de palabras, de ideas ... Les gustan las historias de ficción o temas de la vida, pero siempre con predominio absoluto de la imagen. Los animales son uno de sus temas favoritos. Las historias deben ser sencillas y fáciles de predecir. Entre los libros que más interesan a los menores de 5 años destacamos:

  • Libros juego: troquelados, con agujeros, ventanas, elementos móviles, diferentes texturas
  • Libros de imágenes sin texto, con una secuencia narrativa lineal mínima donde ellos pueden recrear la historia (ÄLBUM)
  • Libros de imágenes con textos muy breves, con una o dos líneas impresas por página (ÄLBUM).
  • Poesías, adivinanzas, canciones y juegos de palabras.
  • Libros documentales o de información que les ayudan a descubrir el mundo que les rodea: plantas y animales, colores y formas...
  • Libros para hacer actividades: dibujar, colorear o recortar

¡ QUE LOS LIBROS NO CONTENGAN MATERIALES TÓXICOS, NI PUNTAS O ELEMENTOS PUNZANTES QUE LES PUEDAN DAÑAR !

 

¿Qué libros gustan entre los seis y los ocho años?

En los libros dirigidos a estas edades, las ilustraciones sigue teniendo gran importancia, pero el texto ocupa ya un lugar destacado. Los textos deben ser breves, presentados con un lenguaje director y claro, con diálogos, repeticiones, palabras y frases sonoras. También comienzan a leer narraciones sencillas, incluso organizadas por capítulos, con la estructura de presentación, nudo y desenlace. La tipografía debe ser grande. El lenguaje debe ser sencillo e introducir palabras nuevas que puedan comprender fácilmente dentro del contexto. Entre su libros preferidos destacamos:

  • Narraciones con personajes protagonistas próximos a los niños de estas edades que presentan situaciones de la vida cotidiana relacionadas con su experiencia.
  • Narraciones con personajes animales.
  • Narraciones de aventuras, fantasía y humor.
  • Cuentos clásicos y populares, libros de fábulas y cuentos de hadas.
  • Poemas, adivinanzas, acertijos, y trabalenguas.
  • Obras de teatro para ser representadas (con marionetas y títeres..)
  • Libros documentales o de información en distintos soportes (papel y electrónico) sobre temas que despiertan su curiosidad como el cuerpo humano, la naturaleza ,, los animales, culturas del mundo, civilizaciones antiguas...

A partir de los 8 años ya se domina los mecanismos de la lectura y se entiende un vocabulario más amplio. Es el momento de afianzar el hábito de lectura.

 

¿Qué libros gustan entre los nueve y los once años?

A estas edades gran parte de los niños son capaces de leer textos extensos: narraciones con diálogos, estructurados en capítulos conforme al esquema clásico de presentación, nudo y desenlace. Los niños y las niñas pueden interesarse por cualquier género literario: cuentos y novelas, poesía y teatro para ser representado, el cómic y el libro informativo o de conocimientos.

La ilustración ya tiene una menor presencia, se suele presentar como un complemento del texto o como una interpretación de éste. Progresivamente el formato del texto va siendo similar al de los adultos. S

Sus temas favoritos suelen ser: las aventuras, el humor y el terror. Les interesan las series basadas en la vida de un protagonista que se enfrenta con problemas propios de estas edades. Entre sus lecturas preferidas destacamos:

  • Narraciones de aventuras, humor, ciencia ficción y terror.
  • Narraciones de fantasía, cuentos de hadas, cuentos y leyendas de la tradición oral.
  • Biografías y relatos históricos sencillos.
  • Libros en distintos soportes (papel y electrónico) que combinen el entretenimiento y el conocimiento: experimentos, cocina, manualidades...
  • Libros de información científica o técnica, de divulgación, con información rigurosa y adaptada a esta edades, presentados en soporte papel o electrónico.

Es fundamental que el hábito de lectura adquirido con anterioridad se consolide definitivamente.

 

¿Qué libros gustan a los mayores de doce años?

Los temas de este período abordarán, fundamentalmente, el ser y pensar adolescente en toda su dimensión y con todas las preocupaciones emocionales, sociales, o profesionales propias de la edad. Entre los libros que más atraen podemos destacar:

  • Historias de acción con protagonistas juveniles en las que aparece un héroe o un líder.
  • Relatos de aventuras, de viajes, y descubrimientos.
  • Historias policíacas de misterio y terror
  • Libros de ciencia ficción.
  • Novelas y poemas de amor.
  • Libros de historia de las civilizaciones y biografías de personajes ilustres.
  • Obras clásicas en ediciones originales.
  • Antologías de cuentos y poemas.
  • Obras de teatro
  • Cómics
  • Libros de información científica y técnica, amenos y complementados con material gráfico, en soporte papel y electrónico
  • Obras de referencia impresa y electrónico: diccionarios, enciclopedias, monografías sobre temas de estudio y aficiones (fotografía, cine, pintura, música...)

 

La selección de lecturas

¿Cómo elegir libros de imágenes?

Existe una amplia variedad de libros de imágenes que pueden cumplir diferentes funciones:

Imaginarios o libros con colecciones de imágenes. Libros con galerías de imágenes, organizadas generalmente por temas: animales, juguetes, vehículos, instrumentos musicales... Son los primeros libros que deberían "leer" los niños. Con ellos se pueden hacer actividades para identificar, reconocer, nombrar, comparar, comentar...

Abecedarios: Libros en los que las letras del alfabeto se acompañan de imágenes con diferentes motivos (un objeto, un animal) cuyo nombre empieza por cada una de las letras del abecedario. A veces se presentan también una estrofa, un poema o una frase sencilla. Sirven para identificar y reconocer y además posibilitan el primer contacto de los niños con la escritura.

Libros de imágenes con secuencia narrativa básica. Libros de imágenes sin texto en los que se plantea una secuencia narrativa sencilla con uno varios personajes ligados por una acción lineal mínima. Nos pueden servir para introducir a los niños en la secuencia de la narración.

Libros de imágenes con texto mínimo. Libros con poemas sencillos, estrofas o cuentos muy breves. Constituyen una fuente imprescindible para la iniciación literaria de los más pequeños y para despertar el gusto por la literatura. Sirven para reconocer imágenes y letras y un recurso interesante para familiarizar a los niños con diferentes formas del lenguaje escrito (rimas, inicio y fin de los cuentos etc.) Los adultos podemos leerlos en voz alta o invitar a los niños a memorizarlos, reconocer palabras y letras etc.

Libros de conocimientos. Son libros que ayudan a los niños a conocer el entorno en el que viven. La ilustración (fotografías o dibujos) tiene una presencia predominante. Con ellos los niños aprenden que la escritura sirve para fijar y transmitir conocimientos. Son un buen recurso para enriquecer el vocabulario y desarrollar algunas habilidades relacionadas con la lectura.

Libros juego. libros animados con agujeros, ventanas acordeones, abanicos, puzzles, troquelados, texturas y, en ocasiones efectos musicales. Suelen estar realizados con materiales resistentes. En todos ellos se deber realizar una actividad manual: mover, levantar, recortar, dibujar, colorear...

 

¿Cómo elegir obras de ficción?

Partiendo de la calidad artística de la obra, de los textos y de las imágenes, la mejor manera de orientarse es contrastando las propias impresiones con profesores, bibliotecarios, librero, medios especializados etc. En cualquier caso he aquí algunos criterios de selección de los libros de ficción:

La mejor forma de elegir es leyendo y conociendo a fondo las obras que leen nuestros hijos.

 

¿Cómo elegir obras de información y de consulta?

Hay una amplia oferta en distintos soportes - impreso, audiovisual y electrónico - de obras de carácter informativo como: libros de conocimientos, diccionarios, enciclopedias, monografías etc. Estos podrían ser algunos de los criterios para su selección:

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