FLORA
La vegetación palustre, de gran potencia, es un marjal de altas herbáceas que enraízan en el fondo pero llegan a alcanzar una altura considerable. El carrizo, con dominio de Phragmites communis, delimita todo el perímetro exterior del conjunto encharcable, y suele venir asociado, en manchas interiores, con la enea o espadaña (Typha latifolia); a su vez, la enea se mezcla con la masiega (Cladium mariscus) o el junco garlitero (Scirpus lacustus).
El carrizo se adapta con gran facilidad a los cambios ambientales, y tiene gran poder colonizador, por lo que en los ultimos años ha ido ganando terreno a la masíega. Esta prefiere las aguas salobres del Gigüela, por lo que es más facil encontrarla en la zona norte del Parque y en el centro de Las Tablas. Se caracteriza por sus cañas altas y afiladas. Tambien pueden observarse, aunque en menor medida, juncales y zarzales.
El alimento vegetal de aves y especies acuaticas, es por excelencia la ova.
Los suelos no encharcables presentan una alta
salinidad, y ésto hace que acepten escasas y muy adaptadas
especies, entre las que el taray (Tamarix gallica) destaca
con sus características dormas esponjosas y en interesantes
bosquetes de las pequeñas islas que despuntan sobre la lámina
de agua.
FAUNA 38 son las especies de aves que anidan en Las
Tablas de Daimiel, siendo la familia de las anátidas la más y
mejor representada. Destaca sobre todo el ánade real o azulón (Anas
platyrhyncos), que en verano concentra infinidad de
individuos. En otoño llegan el pato cuchara (Anas clypeata),
la cerceta corretona (Anas querquedula), el porrón pardo
(Aythya nyroca) y el ánade friso (Anas strepera).
El pato colorado (Netta rufina) llega en invierno, huyendo
del hostil invierno europeo. De la familia de las ardeídas, destacan sobre
todas, la garza real (Ardea cinerea) y la garza imperial (Ardea
purpurea), que tiene aquí su más importante criadero. Pero son muchas más las especies acuáticas,
limícolas y otras, incluidas las rapaces, que dan a Las Tablas
esa portentosa densidad zoológica. Cabe destacar entre otras: el
rascón (Rallus acuáticus), la polla de agua (Gallinula
chloropus), la focha común (Fulica atra), etc. Otras dos bellas especies, de aguas poco
profundas, son la cigüeñuela (Himantopus himantopus) y
la avoceta (Recurvirostra avosetta), y aunque no sea éste
un ámbito idóneo para grandes rapaces, cabe destacar el
aguilucho lagunero (Circus aeroginosus) y el cernícalo
vulgar (Falco tinnunculus). Entre los mamíferos cabe destacar a la nutria
(Lutra lutra), el lirón careto (Elyomis quercineus),
el zorro (Vulpes vulpes) y, desde luego, el jabalí (Sus
scrofa).

