El termino de Daimiel pertenece a la cuenca hidrografica del Guadiana, constituyendo en su día un territorio privilegiado por el agua, al confluir en el mismo los rios Gigüela y Guadiana, así como su asentamiento sobre la gran bolsa de agua del acuifero 23, determinado por la infiltracion de agua procedente de las lluvias caidas sobre la permeable tierra caliza, las aportaciones subterraneas de otros acuiferos y en menor medida la infiltración de agua procedente de otros rios.
La canalización de los rios y el inicio de la sobreexplotación de los recursos hidricos del acuifero, a finales de los 60 y mediados de los 70, respectivamente, condujeron a que en la decada de los 80, el Guadiana quedara definitivamente seco aguas arriba de las Tablas de Daimiel. Los sondeos cada vez mas profundos en busca del preciado liquido se incrementan y la turba seca amontonada durante siglos propician la oxidación y combustión de la misma. Se produce, pues, un cambio radical en el comportamiento hidrico de Las Tablas desde su condicion inicial de rebosadero hasta su situacion actual de sumidero, trastocandose con ello su equilibrio medioambiental de zona humeda.
Las abundantes precipitaciones de los dos ultimos años abren un camino a la esperanza, propiciando la visión de una luz al final de ese tunel arido y "desertico" que conforma una gran parte de llanura manchega y por extension de sus cada vez mas escasos humedales. De cualquier forma, si las causas estructurales (planificacion hidrologica, politica agraria, etc...)no se solventan a medio plazo, estariamos viviendo un espejismo que determinando un oasis en el actual presente, pudiera gradualmente convertirse, en estepa desertica del futuro.
El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel constituye la última representación de un ecosistema húmedo característico de la llanura central de la península ibérica: Las Tablas deben su nombre (tablas fluviales) a los desbordamientos producidos en los tramos medios de los ríos como consecuencia de la escasez de desniveles. En ellas se favorece el desarrollo de una cubierta vegetal que constituye un hábitat singular para la fauna ligada al medio acu6aacute;tico. Su formación en la confluencia de los ríos Guadiana, de aguas dulces y permanentes, y el Gigüela, de aguas salobres y estacionales, son el principal carácter que le distingue del resto de las tablas de la zona, propiciando una mayor riqueza ecológica.
El agua, recurso básico de la vida en las Tablas de Daimiel, lo es también para la pervivencia de las comunidades agrícolas del entorno.
Por su dependencia de las aguas subterréneas las tablas son un buen ejemplo de las interrelaciones humedales/acuíferos, estando sus aspectos hidrológicos supeditados a la extracción de agua en una amplia zona. A la vegetación sumergida se añaden plantas palustres, otras especialmente adaptadas a la salinidad del suelo en islas y márgenes, y el taray como la más significativa especie arbórea. Todos los grupos faunísticos están representados en el Parque. Destaca, sin duda, la abundancia y diversidad de aves acuáticas, al encontrar aquí las condiciones más adecuadas para la invernada, nidificación, descanso o estancia anual. Este Parque Nacional es Reserva de la Biosfera del Programa MAB (UNESCO) y está catalogado como de interés internacional en la lista del Convenio Ramsar.